Archivos para Derechos Humanos
Entrevista a un represor o representación de una ficción histórica
Me dió cita en un hotel céntrico, cerca del nuevo tribunal, no tenía una buena fachada pero tampoco era escuálido. La habitación estaba en penumbras aunque se distinguían muy bien la silueta de las cosas. Noté así que se encontraba sentado en un sillón antiguo, quien sabe cuánto tiempo llevaría allí esperándome, repasando sus discursos.
Espero que no le moleste esta casi oscuridad, me dijo, pero así lo prefiero.
Entiendo, respondí, que no quiera mostrarse, a mi me interesa lo que Ud. tenga para decir, no conocer su rostro.
No es por eso, no. No podría hablarle de ciertas cosas viéndole. No ver su rostro es un poco como si Ud. no estuviera, y yo me encontrara más hablando conmigo mismo que con otro.
Es por eso que los secuestrados llevaban capucha?
Puede ser también por eso, sí, de un lado para que no nos reconocieran, y de otro lado para evitar el contacto de la mirada, además podía tratarse de un conocido, de alguien con quien estaban relacionadas experiencias positivas, agradables. Pero más allá de eso, creo que la importancia de anular la mirada misma es fundamental, en la mirada hay un discurso, una expresión verdadera de lo que se siente, hay un contacto verdadero con la persona. Eliminando la mirada, el cuerpo puede tomar cualquier forma, puede deformarse, desfigurarse, hasta quedar completamente separado de una identidad. Es lo que uno quiere que sea, es el cuerpo que representa el mal más grande que se haya vivido. Y la posibilidad de vengarse, en ese momento, es una fuerza que una vez movilizada, no puede detenerse.
Ud. quiere decir que aislado de la mirada, el cuerpo se convierte en objeto, y un objeto es susceptible de cualquier tratamiento.
No es simplemente un objeto, sería reductivo. Es la posibilidad misma de reencontrar cada uno de los sentimientos de humillación, de violencia, de terror que uno mismo ha vivido. Y encontrar ahí mismo, en ese cuerpo, la posibilidad de revivirlos pero con la relación de fuerza invertida.
Si es por eso, deberíamos vivir en un estado de guerra permanente, donde cada uno tuviese oportunidad de vengarse por las ofensas recibidas. Justamente las instituciones políticas fueron creadas para evitar que la violencia fuese aplicada individualmente.
Ud. esta olvidando, me corrigió, que la violencia era el estado, la violencia era comandada por el estado, y que era ése el estado que el pueblo reclamaba. Sin ese reclamo, sin ese apoyo social nada hubiese sido como fue.
Hice unos pasos hacia la ventana, y corrí unos centímetros la cortina pesada. Encuentro siempre dificultad, pensé, a admitir el fascismo de los argentinos y tiendo a subestimarlo. Desde la rue Créqui se veía la parte trasera del nuevo tribunal, un gran sol batía sobre los vidrios espejados. Y encadilaba.
De Paris a Buenos Aires - Le monde - 20 de junio de 1976
Ya que estoy con vena histórica, sigo encontrando perlitas… así sucede cuando de una citación se pasa a la otra y se busca y no se encuentra, pero al final se encuentra.
Hojeando la revista Humor de junio de 1995, intitulada Qué hiciste tu en el proceso, papá?, (no me pregunten como llego esta revista desde Buenos Aires a Lyon, pasando por Bolzano, porque no tengo ni idea), encuentro citada una carta abierta publicada en Le monde, el 20 de junio de 1976 y la misma carta publicada en el New York Times el 26 de agosto del mimo año. Interesante! pienso. Sería muy interesante poder leer el contenido, y me pongo entusiasmada a buscar en internet. Ni rastros.
Aquí tienen pues, en exclusiva absoluta, y desde los archivos de la biblioteca Part-Dieu de Lyon, la carta abierta publicada por Le monde el 20 de junio de 1976, que firman los siguientes personajes del mundo político de aquellos años:
(la función citada es la que ejercían en el momento de la publicación de la carta)
- François Mitterrand (1916-1996): presidente del Partido Socialista francés.
- Olof Palme (1927-1986): primer ministro de Suecia.
- Bruno Kreisky (1911-1990): canciller federal de Austria.
- Anker Joergensen (1922): primer ministro de Dinamarca.
- Mario Soares (1924): primer ministro de Portugal.
- Ron Hayward (n.c.): secretario general del Partido Laborista inglés (Labour Party).
- Francesco di Martino (1907-2002): intelectual reconocido a nivel internacional, diputado socialista del parlamento italiano.
A continuación, mi traducción del texto al español:
LE MONDE – 20-21 JUNIO 1976 – PAG. 5
CARTA ABIERTA A LA JUNTA MILITAR ARGENTINA
Consideramos nuestro deber, exprimir nuestra profunda preocupación por el hecho que, algunos meses antes de las elecciones generales por las cuales el pueblo argentino iba a renovar completamente sus representantes, las fuerzas armadas han elegido el Golpe de Estado para terminar con la situación de corrupción administrativa y de la violación continua de los derechos humanos.
Estamos convencidos que solo las soluciones políticas y la vía democrática pueden dar respuesta a los problemas de los pueblos. Consideramos que las medidas adoptadas hasta ahora por la junta militar que gobierna la Argentina – el aplazamiento de las elecciones por tiempo indeterminado, la disolución del Parlamento, la revisión total del poder judicial, la activación de tribunales militares, la substitución violenta del poder ejecutivo, la implantación de la pena de muerte, la suspensión de los partidos políticos, la intervención militar de los sindicatos, la supresión del derecho de huelga, la ocupación de las fábricas con carros armados para arrestar obreros sin ninguna relación con los excesos del gobierno anterior – son sobre todo obstáculos a una solución democrática y pacífica de los problemas argentinos. Por el contrario, este tipo proceder no hace más que facilitar nuevos estallidos de violencia.
Es por eso que unimos nuestra voz a las fuerzas democráticas argentinas con el fin de solicitar a las nuevas autoridades la adopción de las siguientes medidas que, según nuestra opinión, deberían facilitar una solución pacífica y democrática para el pueblo argentino, eliminando los peligros de la guerra civil:
1. Convocación inmediata a elecciones generales sin ninguna proscripción política
2. Derogación de la pena de muerte
3. Reanudación de las actividades de los partidos políticos
4. Plena libertad de prensa, de enseñanza y de expresión
5. Libre ejercicio de los derechos sindicales, incluso el derecho de huelga
6. Fin de los arrestos arbitrarios de obreros y sindicalistas en las fábricas
7. Liberación de los miles de prisioneros políticos y sindicales detenidos sin juicio ni condena, o mismo absueltos por los jueces, que continúan retenidos
8. Juicio rápido y garantías de defensa para los acusados por motivos políticos
9. Fin de la tortura y del tratamiento inhumano de los prisioneros políticos y sindicales
10. Respeto de las garantías constitucionales que aseguran el derecho de salir del país para los prisioneros políticos sobre los cuales no pese ningún gravamen
11. Garantías para los refugiados políticos de los países vecinos, como los chilenos y uruguayos
12. Poner término a las actividades de las organizaciones que capitanean la represión ilegal como la “Triple A” y el “Comando Libertadores de América” que asesinaron impunemente mas de 2.000 obreros, dirigentes sindicales y políticos, sacerdotes, intelectuales, periodistas, miembros de partidos políticos democráticos, abogados y parientes de prisioneros políticos, refugiados políticos, personas sin ninguna participación política.
Nuestro deseo es el de contribuir al restablecimiento de la paz y de la democracia en Argentina para evitar una guerra fratricida que comprometería el futuro de un pueblo industrioso y de una nación próspera.
FRANCOIS MITTERRAND, OLOF PALME, BRUNO KREISKY, ANKER JOERGENSEN, MARIO SOARES, RON HAYWARD, FRANCESCO DI MARTINO.
Texto original en francés trascripto appel-a-la-junta-militar-argentine-le-monde-20-06-1976.pdf
