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Belleza sin comentarios

Ay! Buenos Aires siempre Buenos Aires

revivir por unos días esa maravillosa atmósfera me transportó en el tiempo. Forever young! I want to be…! Gracias a toda la gente que me recibió, que me escuchó, que me hizo reír como hacía tanto no reía, que me brindó su afecto como si no hubiesen pasado todos estos años de ausencia.

Qué decir de ese caos que conforma la cotidianidad de los argentinos? La mayoría vive quejándose, soñando el orden y la organización de los países europeos… Yo les digo que ese caos es lo que los mantiene despiertos, alertas, vigilantes, expectantes, aunque los envejezca más rápido.

Uno puede enojarse, indignarse, abochornarse por ciertas situaciones, acontecimientos, sucesos de Argentina, pero nunca, nunca, uno podría aburrirse en ese país. Y Buenos Aires es la capital, el concentrado mítico y fatal de esa alucinante, turbia realidad latinoamericana con perfume europeo.

Buenos Aires es ese gesto abierto de la mesa de café. Buenos Aires siempre Buenos Aires, ay! cuando yo te vuelva a ver…

Siempre se vuelve a Buenos Aires

Después de casi cinco años de ausencia de mi país natal, he decidido viajar a la Argentina. Un viaje sin planificación, surgido con el ímpetu y la urgencia de lo necesario. Quién sabe qué efecto me hace arremeterme en ese caos que es la vida de la gente de allá, después de todo este tiempo en que Europa me acostumbró a lo previsible y al orden de las sociedades organizadas.

Sea como fuere, no pude resistir a esa nostalgia que me sorprendió haciendo otras cosas, y me recordó quien fui, cuánto uno puede alejarse de allí de donde viene, del punto en donde surge esa vida única e irrepetible que es la propia y que la actividad humana tal cual está organizada, tiende a fundir con todas las otras, en una especie de magma humano, homologado por la TV-cultura y la legislación internacionales.

Volver a ver Buenos Aires es afirmar ese capricho de individuo, de singularidad; es rechazar esa tendencia al “igualitarismo” de las mentes y de las almas; es desplegar al viento esa certeza que Eladia Blazquez puso tan bien en palabras Yo soy de aquí, de otro lugar no puedo ser, me reconozco en la costumbre de volver, a reencontrarme en mí, a valorar después, las cosas que perdí, la vida que se fue…

Quién sabe cuántos reproches y cuántos abrazos voy a encontrar, nada será igual después, lo presente tendrá ese tinte de pasado; no se si para bien, no se si para mal, volver tiene la magia de un ritual…

Antropología del cuerpo en Hable con ella de Pedro Almodovar: deseo y estado de coma

¿Es Alicia un cuerpo indiferente? ¿Un cuerpo desierto de la mujer que encarnaba? ¿O bien Alicia permanece bajo otra apariencia? Vista con los ojos de Benigno, Alicia no está separada ontológicamente de su propio cuerpo. En su cuerpo inconsciente permanece el ser único que es Alicia, su identidad inalienada. Y Benigno lo ha entendido mejor que nadie y ha aceptado el nuevo estado en el que se encuentra su amada, como una continuación de su estado de salud anterior al accidente, un estado y una disposición diferentes pero que se manifiestan en una única e ineludible persona que permanece y liga su historia a la materialidad de su cuerpo y de sus cosas.

En Anthropologie du corps et modernité (2008 ), David Le Breton afirma que en las sociedades holistas, el cuerpo es unificador, une el hombre al grupo y al cosmos a través de un tejido de correspondencias (página 36). En este contexto, la “vida” de Alicia en la habitación de la clínica está ligada a las cosas que la rodean y que la representan: su velador, el libro que estaba leyendo antes de accidente, sus Cds, una fotografía enmarcada de una bailarina que simboliza su pasión por el ballet, etc.; y por supuesto a Benigno, que constituye su relación con el mundo exterior a través de la narración de las películas que éste ve en la filmoteca, de los espectáculos, de sus actividades y de sus proyectos.

En otro pasaje significativo, Le Breton sostiene que el cuerpo es similar a un campo de fuerzas en resonancia con todo lo que se le acerca (página 120). El cuerpo de Alicia está ligado a todas las demás cosas como en una red y a veces nos parece que el movimiento de las cosas y de Benigno invadieran el cuerpo inmóvil y silencioso de Alicia haciéndolo partícipe de una cotidianeidad movimentada y dialógica.

Pero no es solo Benigno a hablar, no se trata de un monólogo a secas. El cuerpo de Alicia “habla”, se manifiesta en su belleza, en el pelo y las uñas que siguen creciendo, en sus pechos que también crecen, en sus labios rojos y sensuales, en su rostro de color saludable y en todas las funciones biológicas que están preservadas, incluso la capacidad de procrear.

El cuerpo de Alicia nos trasmite frescura, es expresivo de su juventud y de los cuidados que recibe de la mano de Benigno. Cuidados que van mas allá de la simple operación de aseo y cambios de posturas, previstas por el personal de enfermería. Cuidados que consisten principalmente en la comunicación de su afecto a través de las caricias, los masajes, la narración de sus actividades y de las historias que Benigno ve en el cine. Porque la “vida” de Alicia está aferrada al deseo, a la convicción que Benigno tiene de su vuelta a la consciencia, de su despertar… Después de todo, también el doctor en la clínica afirma que el “no es quien” para impedir a los demás de creer en los milagros…

Pero aquí no se trata de milagros, no hay ninguna vuelta de tuerca mística prevista, si no un amante capaz de mantener vivo un cuerpo que otros creen “muerto”, el de su amada; recordemos el mismo doctor cuando explica a Marco que el cerebro de un enfermo en estado vegetativo persistente “está apagado”, y también Marco cuando reprocha a Benigno que a la vida vegetativa “no sabemos si podemos llamarla vida”.

Pero volvamos al tema del presunto monó- logo. El lenguaje de Alicia no es un lenguaje de la consciencia, ni de la lógica gramatical, el lenguaje de Alicia está en la semántica de la encarnación misma, en la carne que “dice” que ella está bien (al contrario de Lydia que “no está bien”, “tiene la piel sequita” y “se le ha retirado la regla”), el pecho abundante de Alicia, varias veces en primer plano, es la clave de su salud, de su femineidad encarnada, nos atrae y nos seduce como seduce a Marco, que reconoce frente a Benigno, no poder evitar mirar visto que “cada día tiene más”.

El lenguaje de Alicia es mudo y ciego, como el espectáculo de Pina Bausch que abre la película es expresión pura del cuerpo. Es mudo como el cine que le encantaba y que había descubierto antes del accidente y como el que le cuenta Benigno desde que está en la clínica; es mudo como la danza presentada en el espectáculo que cierra la película, donde el cuerpo de una mujer se expresa limitadamente entre los brazos y las manos de otros, donde toda la expresividad de la danza se concentra en el respiro amplificado por el micrófono.

Que triste estoy Argentina!!

Por Dr. Raúl A. Montenegro

Biólogo. Premio Nobel alternativo (Estocolmo. Suecia). Presidente de FUNAM. Profesor titular de Biología evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)

 

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Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero. Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Qué duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero. Qué duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.

Qué duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita. Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el grupo Grobocopatel. Qué duro es ver el rostro reseco de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.

Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos. Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie hablo en nombre de los indígenas expulsados de sus territorio, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo, para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte. Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie hablo en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia, para que ingresen el endosulfan, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.

Qué duro es saber que nadie hablo en nombre del suelo destruido por la soja y por el coctel de plaguicidas. Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y los ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales. Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo. Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país mas sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados. Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y como lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.

Qué duro es ver que el monocultivo de soja refleja monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena. Qué duro es saber que miles de argentinos están expuestos a bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja. Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosat, endosulfa, 2,4D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebes, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuantos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis, porque el estado no hace estudios epidemiológicos.

Qué duro es saber que los bosques y los ambientes nativos se desmorona, que las cuencas hidricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia boliviana. Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son mas faciles de sacar que las topadoras y el monocultivo. Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los dias, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavia no nacieron. Qué duro es ver las imagenes por la television, los piquetes y las cacerolas, mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indigenas no tienen imagenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.

Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularan en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos miles de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua. Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina…

Memorables Letras Argentinas

No…
Permanecer y transcurrir
No es perdurar, no es existir
Ni honrar la vida
Hay tantas maneras de no ser
Tanta conciencia sin saber
Adormecida.

Merecer la vida no es callar ni consentir
Tantas injusticias repetidas
Es una virtud, es dignidad
Y es la actitud de identidad
Mas definida.

Eso de durar y transcurrir
No nos da derecho a presumir
Por que no es lo mismo que vivir
Honrar la vida.

No…
Permanecer y transcurrir
No siempre quiere sugerir
Honrar la vida
Hay tanta pequeña vanidad
En nuestra tonta humanidad
Enceguecida
Merecer la vida es erguirse vertical
Mas alla del mal, de las caidas.

Es igual que darle a la verdad
Y a nuestra propia libertad
La bienvenida.

Eso de durar y transcurrir
No nos da el derecho a presumir
Por que no es lo mismo que vivir
Honrar la vida.

 

Eladia Blázquez, Honrar la vida

 

Video imágenes con versión cantada por Marilina Ross

 

Cuadernos de Francia. Diálogo intitulado “2008-1998 si diez años no es nada”

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_Bersuit Bergarabat??!! Qué hacés escuchando Bersuit?
_Estoy haciendo un ejercicio de reminiscencia
_O sea?
_Acordándome de mí diez años atrás
_O sea?
_Cuando la literatura francesa leída en español me parecía sublime,
y la Divina Comedia me impresionaba aún sin leerla en vulgata, y el sonido de la palabra “Weltanschauung” no hubiese sido diferente al ladrido de un perro;
Cuando veía el continente africano como una masa confusa de países donde vivían niños con problemas de desnutrición, y los coreanos como un pueblo productor y vendedor de ropa, y escuchar hablar a un Español me causaba gracia;
Cuando me creía inferior a alguien que hubiese leído la obra completa de Borges, y pesaba siete kilos menos y no tenía canas;
Cuando entre Dino Saluzzi y Ludovico Einaudi me hubiese quedado con Pearl Jam;
Cuando no imaginaba qué pudiese concretamente significar la frase “éste es el siglo de las grandes migraciones”, y me preguntaba como sería el mundo visto de cerca y Buenos Aires vista de lejos, y hubiese podido, si no hubiera sido por un inútil sentido del pudor, usar una tanga minúscula y obtener un excelente efecto estético;
Cuando no entendía por qué León Gieco cantaba que el futuro no le sea indiferente, dos puntos, desauciado está el que tiene que marchar, y mi ortografía en castellano era intachable y gramática había una sola, y nunca estaba segura de como debía de pronunciarse “Nietzsche”, pero no tenía frío por las noches, aún a la intemperie;
Cuando lo único que conocía de Platón era la alegoría de la caverna, y no entendía por qué J.E. enseñase en el sótano de Uriburu y Marcelo T. después de haber pasado por la Sorbonne y Cambridge;
Acordándome de mí cuando el hecho de que alguien pudiera preguntarme si en Argentina se habla portugués me hubiese parecido un chiste sin gracia, y que otro afirmase convencido que el idioma que hablan los argentinos es el inglés, una tomada de pelo o una expresion provocadora;
Cuando pensaba que tener 31 años implicase ser un adulto responsable por otras personas a parte de serlo por uno mismo, y que haber nacido en una familia con padres psicólogos y tíos poetas era lo mejor que a uno podía pasarle en la vida.
_Y?
_…
_Y? qué se siente?
_No tan distinto. Sigo indignándome ante la injusticia. Salvo que no hay más mariposas.
_Tenés razón, es el flagelo de los OGM, pasa que la soja se vende en dólares, qué vas a comparar!

Pessoa y yo II

Descendió sobre nosotros la mas profunda y la mas mortal de las sequías de los siglos -la del conocimiento íntimo de la vacuidad de todos los esfuerzos y de la vanidad de todos los propositos.

F. Pessoa, La educación del estoico

Pessoa y yo

Pertenezco a una generación -suponiendo que esa generación sea mas personas que yo- que perdió por igual la fe en los dioses de las religiones antiguas y la fe en los dioses de las irreligiones modernas. No puedo aceptar a Jehová ni a la humanidad. Cristo y el progreso son para mi mitos del mismo mundo. No creo en la Virgen Maria ni en la electricidad.

F. Pessoa, La educación del estoico

Fernando Pessoa

Cuadernos de Italia. Dialogo II

_Abuela, por que vos siempre lees revistas y no libros?

_que se yo nena…mira con lo que salis. El libro es muy largo, las revistas son mas entretenidas…

_pero por que no lees un libro corto entonces?

_Es que en casa nunca se compraron libros, a parte yo no leo cualquier revista, yo leo Intervalo o Dartagnan, que tienen lindas historias. Yo leo para que me venga sueño querida, cuando me acuesto a la siesta…

_bueno, hay libros de cuentos cortos y muy entretenidos si es por eso

_pero y aca donde queres que los compre?

_si, la de michelis tiene solo cosas de religion y autoayuda, Mi novia y yo es mucho mas interesante, tenes razon…

…..tenes una con Pepe Sanchez que me voy a tirar un ratito?

_fijate en el aparador, tiene que haber.

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