Archivos para Poemas

Ganas de un tiempo oblicuo

tiempo3

Te diré de lo que tengo ganas:

tiempo, tiempo en dedos que se cruzan

dejar que transcurra en nosotros un tiempo oblicuo

dejar que se mezclen las cosas alrededor, y se confundan

dejar que los cuerpos se vuelvan sal, o arena,

tiempo de cristales en talones

heridas que se vuelvan risas

soles que floten en paralelas infinitas

Qué soy que no sepas que fui?

Y te daré lo mejor de mí

Y vengaremos toda distancia.

Todos los fuegos, mi fuego.

Volcán de pasiones

estoy a punto de explotar.

Yo, diosa de amores trágicos

y teñidos de melancolía

sobrevolando crepúsculos

llegaré al final de mis días

habiendo dejado quién sabe

cuántos sueños incumplidos

pero teniendo el corazón repleto

de heridas y de sonrisas

y no podré negar

haber amado

hasta la última de mis células

hasta la última de mis esperanzas

porque esos dioses habitan en mí

como el aire en esta tierra

imprescindible armonía

guardián de la vida toda

invisible circulación sanguínea.

Anhelos de mi guitarra (de cuando se enamoró de un guitarrista que le quitó el brillo a sus cuerdas)

Mis acordes suenan mal

a mi guitarra no le gustan mis manos.

Hubo un tiempo en que esa pobre sonó

como la mejor de entre todas,

y su puente se transformaba en sonrisa

y sus cuerdas en pequeñas guirnaldas,

dos soles distintos eran su cuerpo

joven tallo de nogal, diapasón y clavijero.

Trato de consolarla inútilmente

su vacío es cada vez más sonoro.

Hoy me asomé por su boca

con el afán de aliviarla.

Había un río de fantasías que danzaban

(paisajes de un anhelo de amor vehemente)

Encontraremos otras manos, le dije.

Ya no soy más que tiempo, me contestó.

Hilvanes (entre él y yo había un detalle infinito)

Estoy cosiendo pedazos de mí

restos de tu pasaje fugaz y explosivo

hay partes que parecen irrecuperables

temo deber lucir por siempre esas faltas.

Hilvano como buen sastre

antes de costura definitiva

pero las pruebas no son nunca

satisfactorias.

Luzco entonces disfraces

camuflajes de mi desnudez

esperando algún día terminarme

y poder, hermosamente, volver a vestir de mí.

Cuando nos nacen

Homogéneo mundo perdido

Absorta memoria de hojalata

Corta. Infecta. Mata

Asumo mi poder simbólico

Llevo mi carga

sobre espaldas vencidas

Alguna vez supe que sería demasiado triste

tanto escondrijo adrede y

dónde estará mi verdad?

Subo escaleras de peldaños gastados

resbalosos

no creo que ayude tu piel abrigo

De todos modos, nadie pregunta

cuando nos nacen

si queremos tomar frío

Paz y yo

e_munch_melancolia.jpg

Oh vida por vivir y ya vivida,

tiempo que vuelve en una marejada

y se retira sin volver el rostro,

lo que pasó no fue pero está siendo

y silenciosamente desemboca

en otro instante que se desvanece

Octavio Paz, Piedra de Sol.

Il Cervantes ancora una volta per un argentino

juan-gelman.jpg

Il premio più importante delle lettere ispaniche va al poeta argentino Juan Gelman. Tutta la stampa ispanoparlante gli ha dedicato una pagina, ecco il giornale El pais a titolo d’esempio: http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/argentino/Juan/Gelman/ganador/Premio/Cervantes/2007/elpepucul/20071129elpepucul_2/Tes

Di questo poeta bisogna sottolineare il suo impegno politico, la sua resistenza al dolore d’aver perso il figlio e la nuora durante l’ultima dittatura militare in Argentina, la sua perseveranza che dopo ventitre anni gli ha restituito sua nipote (rubata come tanti altri bambini dalle braccia della madre sequestrata al momento della sua nascita), e non ultimo, la forza delle sue parole che come il ritmo cardiaco della letteratura ispanica di questo secolo, riuniscono bellezza estetica e denuncia sociale.

¿El universo? Claro. ¿El infinito? Ademas.
¿La carne? Desde luego. Carne celeste
o con un cielo arriba que se nubla cuando tocas
el odio y chocan furias y llueve
un agua triste.
Una vaca pace en el hueso que voy a recordar.
¿Y los que olvidan? ¿Se tapan como indios las vergüenzas?
Pais.
desaparecido en una gorra militar.
¿estas en lo que venga?
Lo que vino es cobardia y desprecio.
Se avisa a Paul Celan: tumbas cavadas en el agua.
Brilla el dia.
Me recuerda que no soy arbol y que no tengo raices/de pajaro.
Vivo vagamente
y nadie me ve entrar.
Juan Gelman, Pais.

[Nota al margen: A los puristas, perdon por los acentos, es culpa del teclado; a Santiago, gracias]

Cuadernos de Italia. Identidad perdida

Acordes de un tango,

un lunfardo que pierde cada dia otra palabra,

recuerdos de esquinas y calles de tierra,

del olor de Buenos Aires al amanecer

Como el mar cancela las huellas

que alguien ha caminado indiferente,

concentrado en otras cosas,

ausente

Cuadernos de Italia. Esperanza

Estoy,

como en la cienaga

sabiendo que el tiempo se dilata

como un desierto que fue foresta

o bosque

y conocio el canto de los pajaros

Estoy,

creyendo que espero

esperando poder creer en algo

alguna misera excusa

un seño de piedad

de misericordia.

Cuadernos de Italia. Como alguien Como nadie Como el viento

Como un vagabundo

a veces algo en que creer

una diferencia en la indiferencia

una igualdad en la desigualdad

Como el aire

multiplicidad de otras cosas

que se disuelven en la unidad

uno que es muchos

y la negacion de ellos

Entonces no hay mas razon

en el preguntarse

qué vacio, cual,

detras, en el vacio,

estoy yo misma

y nada mas

y todo el resto