Archivos para Poemas
Ganas de un tiempo oblicuo
Te diré de lo que tengo ganas:
tiempo, tiempo en dedos que se cruzan
dejar que transcurra en nosotros un tiempo oblicuo
dejar que se mezclen las cosas alrededor, y se confundan
dejar que los cuerpos se vuelvan sal, o arena,
tiempo de cristales en talones
heridas que se vuelvan risas
soles que floten en paralelas infinitas
Qué soy que no sepas que fui?
Y te daré lo mejor de mí
Y vengaremos toda distancia.
Todos los fuegos, mi fuego.
Volcán de pasiones
estoy a punto de explotar.
Yo, diosa de amores trágicos
y teñidos de melancolía
sobrevolando crepúsculos
llegaré al final de mis días
habiendo dejado quién sabe
cuántos sueños incumplidos
pero teniendo el corazón repleto
de heridas y de sonrisas
y no podré negar
haber amado
hasta la última de mis células
hasta la última de mis esperanzas
porque esos dioses habitan en mí
como el aire en esta tierra
imprescindible armonía
guardián de la vida toda
invisible circulación sanguínea.
Anhelos de mi guitarra (de cuando se enamoró de un guitarrista que le quitó el brillo a sus cuerdas)
Mis acordes suenan mal
a mi guitarra no le gustan mis manos.
Hubo un tiempo en que esa pobre sonó
como la mejor de entre todas,
y su puente se transformaba en sonrisa
y sus cuerdas en pequeñas guirnaldas,
dos soles distintos eran su cuerpo
joven tallo de nogal, diapasón y clavijero.
Trato de consolarla inútilmente
su vacío es cada vez más sonoro.
Hoy me asomé por su boca
con el afán de aliviarla.
Había un río de fantasías que danzaban
(paisajes de un anhelo de amor vehemente)
Encontraremos otras manos, le dije.
Ya no soy más que tiempo, me contestó.
Hilvanes (entre él y yo había un detalle infinito)
Estoy cosiendo pedazos de mí
restos de tu pasaje fugaz y explosivo
hay partes que parecen irrecuperables
temo deber lucir por siempre esas faltas.
Hilvano como buen sastre
antes de costura definitiva
pero las pruebas no son nunca
satisfactorias.
Luzco entonces disfraces
camuflajes de mi desnudez
esperando algún día terminarme
y poder, hermosamente, volver a vestir de mí.
Cuando nos nacen
Homogéneo mundo perdido
Absorta memoria de hojalata
Corta. Infecta. Mata
Asumo mi poder simbólico
Llevo mi carga
sobre espaldas vencidas
Alguna vez supe que sería demasiado triste
tanto escondrijo adrede y
dónde estará mi verdad?
Subo escaleras de peldaños gastados
resbalosos
no creo que ayude tu piel abrigo
De todos modos, nadie pregunta
cuando nos nacen
si queremos tomar frío
Paz y yo
Oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece
Octavio Paz, Piedra de Sol.
Il Cervantes ancora una volta per un argentino
Il premio più importante delle lettere ispaniche va al poeta argentino Juan Gelman. Tutta la stampa ispanoparlante gli ha dedicato una pagina, ecco il giornale El pais a titolo d’esempio: http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/argentino/Juan/Gelman/ganador/Premio/Cervantes/2007/elpepucul/20071129elpepucul_2/Tes
Di questo poeta bisogna sottolineare il suo impegno politico, la sua resistenza al dolore d’aver perso il figlio e la nuora durante l’ultima dittatura militare in Argentina, la sua perseveranza che dopo ventitre anni gli ha restituito sua nipote (rubata come tanti altri bambini dalle braccia della madre sequestrata al momento della sua nascita), e non ultimo, la forza delle sue parole che come il ritmo cardiaco della letteratura ispanica di questo secolo, riuniscono bellezza estetica e denuncia sociale.
[Nota al margen: A los puristas, perdon por los acentos, es culpa del teclado; a Santiago, gracias]
Cuadernos de Italia. Identidad perdida
Acordes de un tango,
un lunfardo que pierde cada dia otra palabra,
recuerdos de esquinas y calles de tierra,
del olor de Buenos Aires al amanecer
Como el mar cancela las huellas
que alguien ha caminado indiferente,
concentrado en otras cosas,
ausente
Cuadernos de Italia. Esperanza
Estoy,
como en la cienaga
sabiendo que el tiempo se dilata
como un desierto que fue foresta
o bosque
y conocio el canto de los pajaros
Estoy,
creyendo que espero
esperando poder creer en algo
alguna misera excusa
un seño de piedad
de misericordia.
Cuadernos de Italia. Como alguien Como nadie Como el viento
Como un vagabundo
a veces algo en que creer
una diferencia en la indiferencia
una igualdad en la desigualdad
Como el aire
multiplicidad de otras cosas
que se disuelven en la unidad
uno que es muchos
y la negacion de ellos
Entonces no hay mas razon
en el preguntarse
qué vacio, cual,
detras, en el vacio,
estoy yo misma
y nada mas
y todo el resto





